
Autor: Rafael Cervera Moreno
Creo que una de las formas con las que este problema puede ir a más es con la educación de los más pequeños. Esta clase de publicidad no tiene horarios determinados, y todos los menores pueden ver esos anuncios. Las peores consecuencias vendrían especialmente con aquellos de más temprana edad, puesto que tienden a copiar y asimilar aquello que se les dice una y otra vez, y la agresiva presión de estos spots es conocida por todos. Además, aun no pueden entender la ironía, y cada voz que les habla influencia en su desarrollo. Así, podríamos tener una de las causas del egoísmo que desarrollan muchos niños en edades tempranas, y que los profesores se esfuerzan cada día en contrarrestar.
¿Seria la censura y un rígido control de los contenidos la solución? Creo que si lo pensamos bien sabemos lo que a la larga eso significaría. La responsabilidad, pues, esta en los padres y en aquellas personas que pueden enseñarles a ver televisión de forma que no les perjudique en su educación. Pero para esto hace falta una concienciación de los efectos, no solo de determinados programas, sino de la publicidad en televisión.
Fecha: 14/01/2005 16:42.